Acto Primero: La soledad.

La soledad 
ha dañado el papel que, 
tan cuidadosamente, 
elegimos 
en aquella tienda de barrio. 

Es lo que tiene la humedad.

Primero lo ablanda todo.
Se desdibujan las imágenes
y ya no se puede reconocer
que había en esa 
pared acolchada
que besaba 
mientras me amabas 
desde atrás
con todas tus ganas. 

Después, 
en contacto con el verbo
se endurece,
se resquebraja 
hasta convertirse en una lija
que hiere a prójimos y extraños. 

Este mundo nuestro, 
generó tantas toxinas
que no ha podido evitar, 
ni siquiera frenar,
el cambio climático. 

El tiempo se volvió loco. 

Ahora entiendo porque los poetas beben tanto. 
No sabría decir si es la tristeza la que encuentra los versos
o el tercer tinto de verano.

Tania Evans. Poemario Imaginación Ilegal.©

Contigo, todos los veranos, habitan en mi piel.

Pasan los días 
con menos pena 
y más gloria.
Será 
que mi carne 
olfatea que te acercas
con ese silencio 
que me deja sorda 
cuando me miras.

Mi insomnio
lo sabe.

“Coritos”
caeremos dormidos
después 
del fuego.


© Tania Evans, Imaginación ilegal



Nada es suficiente y todo es demasiado




Te das cuenta que el tiempo pesa
que tiembla
que igual que te congela, arde
trasformando las entrañas en una carcasa seca.

Sin querer descubres que la lluvia solo moja a veces
y que el aire no siempre te revive.

Aprendes saladamente que las bocas son de muchos
y la palabra, de unos pocos,
que aquello que nos hace grandes,
muchas veces,
es lo mismo que nos mata.

¿Y si nada es suficiente y todo es demasiado?

Cierras los ojos, 

no sabiendo si reírlo o llorarlo entero
este mundo artificial en el que los peces 
vencen en memoria a las neuronas.

En lo más profundo de tu ser 

anhelas convertirte en tierra fértil 
donde chamanas mexicanas*
entierren las heridas de su carne 
entre tus brazos de arcilla.
para que en la húmeda y sabia oscuridad 
se diluya el horror que las cerró a la vida. 

Que sirva tu desgarro para aliviar la carga de una existencia 

que a muchos no les llega
o se les queda grande.

Que realmente nada sea suficiente y que todo, todo sea demasiado.


©Tania Evans, La Psicología del Fénix.



*Las chamanas mexicanas tienen diferentes rituales para realizar las sanaciones. Cuando ha existido un abuso sexual, entierran a las personas en la tierra hasta el cuello. Se quedan junto a ellas para cuidar que los bichitos no le suban por el rostro. Esperan las horas necesarias hasta que todas las emociones que ha generado la experiencia traumática, son absorbidas por la tierra, liberando a la persona de toda esa energía que de no descargarse, dañaría permanentemente su sistema.