Imposible abrazar

Pueden ser otras
las que se apiñen en su mente
y se estremezcan sobre su cara
olvidando tras ello
su nombre en la almohada

O, sencillamente,
y todavía más triste
puede ser que él
sea incapaz de pisar
más allá de la alfombra roja
y que lleve
todos los naufragios de su mundo
en las manos.

Imposible abrazar.

Y con la llegada del alba
termina tan sedienta la piel,
que la mujer se promete
dejar la sal para la cocina.

Sabe que sus ojos tristes,
pronto sonreirán de nuevo

Entre otras cosas,
porque siente la luna 
besando sus lágrimas

una luna negra
que
siempre siempre siempre,
la abraza.
Y  tras ello
él, comprendió 
que ser de muchas es fácil 
y que lo difícil, 
lo terriblemente masculino, 
es ser de una. 
Y así, 
perdiéndola, 
nunca jamás dejó de ser suyo 
para el resto de su vida.





©Tania Evans, (Indomables)
Cursiva y selección musical Gabriel Bertotti

Todavía hay esperanza



Ella se miró al espejo. 
No se encontró. 
En su lugar contempló a otra mujer. 
La de él. 
El hombre que la acompañaría a la luna 
y la arrastró al infierno.

Bañó su tiempo en sonrisas 
y ella deseó entregarle 
su última confianza. 
Pero su piel comenzó a cambiar.
No hay célula que no se raje ante la ira desmedida.

Estoy a tiempo, pensó ella. 
Y se abrió todavía más a él. 
Reconoció sus miserias
su puzzle sin armar
el punto exacto de su búsqueda
el precipicio desde donde lo contemplaba. 

Ella creía, que ella, se merecía una despedida a tiempo.

Yo no puedo salvarte, le dijo a través de las lágrimas.
Yo no necesito ser salvado, le dijo él.

Ella, 
mirándole a los ojos y al corazón
besó la mentira y la abrazó fuerte. 

No se arrepiente. 

Sabe que no puede salvarlo. 
Sabe que solo puede amarlo
y también
que el amor
siempre
es la solución.

Todavía hay esperanza

Todavía en la noche
dormidos
se abrazan.

©Tania Evans, (Hombres con llave)

Ángeles y demonios…

… transitaban en ella
A todos`
nos visita de vez en cuando
enigmática e hipnótica
elegante y obscena 
ella,
la oscuridad.

¡prohibido enamorarse!
(después no me digan 
que no les avisé)
ella, 
sabe como nadie
ser fiel.

 (Días de oscuridad)

Cuando por fin todo era fácil
cuando solo tenía que dejarse ser
de una vez por todas,
regresó la oscuridad

Tan fiel
tan hija de puta
fría merodeadora de su cama
de sus días de sol entre las sábanas

La que lamía con fruición la lluvia en las ventanas
y llenaba la aurora de vértigos y nauseas

La que no sabe contar hacia atrás
y devora el aire en las estancias

La que acuna torbellinos con las uñas
y canta tempestades a las huérfanas de almas

Ella, que no sabe de estrellas
ni de calor en las costillas

Ella, que nunca besó sin miedo
que no se permitió ser amada a pulmón abierto

A ti,
mi obscena y fiel amante,
te advierto
subiré las persianas
dejaré que la luz te miré
y sin piedad,
te respire
dejándote blanca.

Prepara el hatillo con la nada que te llevas
no volverás a habitar mi tierra.

©Tania Evans, Suyai: Diary of a “borderline”