Si... a ti...



Hace tanto que te espero
con la piel encendida
hace tanto que quiero
recoger-te
con la boca
cada vez que te derrames
que perdí todos los trenes
los aviones
y los barcos.

Y las ganas
esas ganas que te tengo
me miran
levantando los hombros
sacándome la lengua
dando la batalla por ganada.

Porque no importan
las ganas de terceros
estas mías de ti
les cierran las puertas
les atan las manos
y la lengua
marcando territorio
en las células del ático
proclamándose ocupas
de toda
mi superficie.



Esta piel
palpita al pensarte
al verte recorrerla
con “manos ciendedos
y besos rodadores”
que desarman la vergüenza
y esclavizan el alma.



® Tania Evans

Seguro que lo sabes

y no termina de entender
por qué insiste en recordarte
que ella aquí
te echa de menos...

Y no sólo sus caderas
ni su vientre
ni su sexo

Te extrañan
sus brazos
sus manos
ese
su (tu) tirabuzón
que juega
con tus dedos hambrientos


Te extraña
su espalda
con todos sus lunares
y sus tatuajes
hasta ese
que quiere transformar en alas
que abracen
donde ya no siente
quizá para respirar de nuevo

quizá para anunciar
ratificar
que aquel otro nombre
ya no le acaricia el alma

Te extraña
su boca
toda ella
lengua
labios
y dientes

Te extraña tanto
                       que extraña
no echarte
tanto de menos

Creo que pedirá
a esta ola
de frío frío
del que nieva
que vuele
que hiele
que contenga
un poquito de ese cariño
que se le escapa por los ojos
cuándo mira
cuando no se repliega

® Tania Evans

Para fundirme en la tuya quiero


escapar de mi piel



Intento
escapar de mi piel
que no me soporta

Quiero
desprenderme
de mi misma

olvidarme
en algún rincón
en algún paraje frondoso

Perderme allí
dejarme caer
sobre la tierra húmeda

Que su esencia
se entremezcle
con mi alma

Abandonar
mi cuerpo
para que lo poseas
con fuerza

Prescindir de protocolos
de listas de espera

Quiero
que penetres en mí
sin demora

Mientras tus manos
aprietan mis pechos
muerdes mi cuello

Sentir
como te hundes en mi carne
como me desbordas

® Tania Evans