Anoche...


no fue tu cuerpo
ni tus dedos
ni tus pies

los que
me confortaron
me delinearon
y me enredaron

Fue tu lengua virtual
tu voz profunda 
como de cuento
tus pausas 
como cuando me recorres
tu respiración 
como cuanto te aceleras

o
cuando me buscas 
medio dormido
tirando de la cama a Morfeo
dejándolo en el suelo
junto a todo lo que nos sobra

Anoche
tu lengua hizo 
mucho más 
que recorrerme

Como si estuviera presente
descubrió parajes y parcelas
a las que nadie accede

Vírgenes 
por elección de mi alma
De un cuerpo 
que comenzó a abrirse
a sentirse
a encontrarse
entre otras cosas
con ese corazón mío
que anda 
tan distraído de “sus labores" 
últimamente.

® Tania Evans



Sueña, crea...


No importa 
cuán de cuajo 
te hayan arrancado la vida
el aliento
en ese adiós 
que solo los amantes 
se obsequian
Si, por que no…
a veces 
puede ser el mejor regalo

Y aun 
con las heridas abiertas 
de par en par
Se puede seguir caminando
Recuperar el sueño 
y los sueños
Recuperar-se
redescubrir-se
y
algo 
que tantas veces olvidamos
cuando el dormitorio 
es territorio compartido
y la cama cosa de dos
volver a amar-se 
en primera persona del singular.

® Tania Evans

Gula de ti...


Te he buscado
Si…
en todos mis rincones
tanteando con mis dedos
como si fueran tus yemas
tu piel 
que se deja caer sobre mí
como si no pesase
como si fuera de aire
una brisa de las que te envuelven
en esos días calurosos de verano
que te estremecen la piel
y te prenden algo cálido entre las costillas
y como eres tu
y además soy yo
también te prende ese calorcito entre las piernas
que se vuelven temblorosas
que no me sujetan
     pero como hoy no estás
     y mis dedos no son tus yemas
                ni es tu piel
                ni me calientan
                he optado por asir por las caderas 
                a la tableta de chocolate 
                eso sí, del puro, puro
                                   y esperarte… 

® Tania Evans